EL DINOSAURIO 2019

MAÑANA 15 DE ENERO TODOS Y TODAS A LLENAR LAS CALLES. AQUÍ EN CIUDAD REAL VA A ONDEAR TAMBIÉN LA BANDERA DE ANDALUCÍA.

 

EL DINOSAURIO 2019

Cuando despertó, el dinosaurio, todavía estaba allí.
Augusto Monterroso

Estaba allí
justo en esa raya donde se suicida el Sol
esperando que se precipitara la luz
y viniera otra vez su noche
Siempre había estado allí de hecho
vigilante de que no le diera por despuntar
a alguna luminosa utopía
él continuaba incansable
haciendo su trabajo silencioso
con su cara de niño bueno
disfrazado de demócrata de toda la vida
jugando a ser perrito faldero
haciendo los deberes de Bruselas
pregonando su perorata austericida
y moviendo el rabo entusiastamente
ante las recomendaciones del FMI
para eso no le estorbaba su patriotismo
seguía como antaño
taurino, cinegético y cófrade
le asestó un mordisco a Andalucía
y sin soltar su presa
seguía buscando más sangre

no, no era un perrito faldero, era…
El dinosaurio, todavía
aquel viejo dinosaurio de siempre
aquel que nos dejó un país sin poetas
ni esperanzas
lleno de miedos y muertos en las cunetas
Volvía agitando sus trapitos rojigualdas
es verdad que ahora
en vez de ladrar el Cara al sol
nos cantaba un simpático A por ellos
pero no había duda que era el mismo
con todo su pedigrí de odios
Lo habían mantenido a la sombra
por si acaso, nunca se sabe
el plan B del capitalismo,
ahora se hacía llamar constituyente
y se había puesto
la triste careta de lo posible
para así engullir con disimulo los sueños
presumía de estar domesticado
de haber aprendido a devorar con moderación
ya se sabe algo tolerable
cuando le entraba la cólera se zampaba
a un puñado de negros y moros famélicos
de esos que intentan colarse por las fronteras
o sacaba a su macho alfa
para enderezar a palos
a todo tipo de maricas y desviados
o soltaba sus zarpazos misóginos
a diestro y siniestro
matando unas cuantas decenas de mujeres al año
nada importante, algo soportable
que no empañaba el escaparte
asumible, homologable
en un mundo cada vez más jurásico
cada vez menos humano y más reptil

Mirad que carita tiene
decían dándole de comer
y acariciando su lomo
pero no,
no era un perrito faldero
y ellos lo sabían
Cuando despertó
esperezó su cuerpo escamado
al que le había brotado tres cabezas
con sus tres respectivas fauces
Un brillo como de guadaña
se reflejó en sus garras
y se acabaron los cuentos,
y los disfraces y las caretas
Un mar negrísimo engulló el último crepúsculo
y empezó otra vez la noche mesozoica
la larga noche del llanto
y del crujir de dientes.
P.D.
Señor dinosaurio
lo que usted no sabe
es que toda noche está preñada
lleva un Sol en sus entrañas
y siempre, siempre, siempre
termina amaneciendo

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